Ya no hay excusas para replantear muchas cosas de cara al definitivo segundo semestre de este año en la Liga Postobón II, porque no queda más tiempo para salvar la categoria, estamos en una situación supremamente difícil, este semestre no se aprovechó el mal momento que tuvo el deportes Quindío para habernos alejado de ese frío sótano en donde nos encontramos.
Los directivos tienen que ponerse serios con su negocio, porque yo creo que asi como ván no están mirando mucho más allá de su nariz, yo sé que manejar una empresa no es nada fácil pero si deben tener en cuenta que los clientes ya no creen mucho en el manejo que le dán a esa empresa que cuando conviene se dice que es de todos.
Y es que los errores no vienen de este semestre, vienen los directivos desde hace rato (principios de 2008) dando palos de ciego, en esa época Jorge Luis Bernal renunció al equipo aduciendo que le desarmaron el cuadro y no trajeron refuerzos, a partir de allí empezó la debacle, pasaron Sarmiento, Ruiz, Pinto II, Otero y nada...ya es hora que como lo dijo Jorge Luis Pinto el año pasado en diciembre en una despedida que le organizó la Banda del Indio, varios de los directivos que sólo piensan en sus propios intereses (llamese jugadores, participacion accionaria en el club o como quieran decirle) se pongan serios y piensen en encauzar de mejor forma el negocio que tienen, porque sinó a final de año correrán muchas lágrimas de dolor y tristeza, de nada valdrá para esos mismos directivos haber sido quienes llevaron al equipo a ser campeon de la A y la B, a figurar entre los 4 mejores de suramérica, porque habremos dado un giro de 360° osea quedariamos en la misma situación que en el 2004 cuando tomaron las riendas estos directivos.
Es hora de tomar determinaciones, de revisar que se ha hecho mal y tratar de corregirlo para que el próximo semestre no tengamos tantas tristezas como en este y que al final del semestre COMO MINIMO salvemos la categoria, lo que se haga de ahí en adelante sería ganancia, pero si necesitamos que el próximo semestre quienes vengan a jugar lo pongan todo en la cancha porque ellos serán quienes en últimas definan las alegrías o tristezas que vá a tener esta noble y sufrida afición, que no aguantaría un golpe tan fuerte y tan duro como el regresar a la B.
Los directivos no juegan pero si definen cual es el futuro de la empresa, son los únicos que pueden tomar las decisiones, ojalá sean las acertadas, porque esta hinchada no se merece lo que está pasando.